lunes, abril 30, 2018

Llegó el momento de afrontar el dolor luminoso:::

Esa viga clavada en el centro del universo.

jueves, marzo 29, 2018

Ya no te quiero, pequeña-Mario Montalbetti Solari


Ya no te quiero, pequeña
ahora amo a los caballos.
Mañana amaré a las islas
y pasado será alguna ave.
(Tal vez en tres años
te vuelva a amar).
Y luego serán las vacas
pintas y luego serán
los minerales —tú sabes, el
cobre, el hierro, el—
y luego serán las ciudades
(alguna que otra jirafa)
y luego los puentes.
Antes un arcoiris que amarte, pequeña,
ya no te quiero
ahora amo a una mujer
que disuelve sus cuerpos
en las lluvias del otoño
iluminada/ anudada/ inundada
por el neón brillante
del poste de alumbrado público.
(Oh pequeña)
ya no (te quiero
Oh mujer)
ya no te quiero
sólo amo a las calles que me alientan
hacia la noche mientras la noche
ya no es noche sino mar y el mar
tumba de sonámbulos océanos, licor.

lunes, marzo 12, 2018

Carta a mi hermano Francisco

Una noche soñé que estaba dormido en un campo muy verde. Me quería despertar pero era yo mismo el que me contenía para seguir durmiendo. Éste sueño representa mis dos años en boxes. Una especie de playa que recorro con antorchas repletas de fuego. Es que siempre tuve la certeza de que en algún momento todo encaja para que todo lo demás funcione. Pero eso es de a poco, muy, de a poco.
Henry Miller y su frase hermosa: “En todos los lugares en donde hice la cama tuve que luchar contra la desesperación”. Siempre pienso en eso. Un artista, un escritor, alguien que intente hacer algo que no sea de suma necesidad va a tener que luchar con las fuerzas internas y externas, que van a buscar eliminarlo. El problema vital es cómo sobrevivir sin renunciar a la voz extraña que nos habla, que no nos deja conformar con tener sólo el bolsillo repleto de dinero.
Uno de los principales obstáculos es uno mismo. Para dejar de serlo hay que atravesar el lamento, el “Estado del Llorón”, para ingresar a la “etapa del Guerrero”. Ese hombre que no se lamenta por nada, que ordena su pieza cada mañana, que barre su tierra, que no cree en la representación del poder. Si tuviera que enseñarle algo a alguien que quisiera empezar a escribir, o a hacer cualquier cosa, le diría que lo primero que tiene que hacer es aprender a cuidar un jardín. Un ejercicio que sirve para todos los aspectos de la vida. Levantarse cada mañana, regarlo de punta a punta, comenzando a tener presente cada zona muerta y débil del terreno, cada lugar apuntado por el sol. Trabajar sobre la debilidad. Regar primero las zonas débiles. Después ir a las zonas intermedias, para ir de a poco a las zonas más hermosas, las verdes.   
Cosas más grandes verán, cosas más grandes harán, reza un pasaje del Sermón de la montaña. Estoy adentro de esos galpones que están en Retiro en donde las grandes empresas guardan muebles de oficina, lámparas viejas, papeles, sillas con rueditas destartaladas. Estoy viendo todo eso. Estoy comenzando a ordenar de a poco todo para poder hacer un gran corredor que conecta todo lo demás. Ahí vamos!

jueves, marzo 01, 2018

La apariencia del mundo

La apariencia del mundo se sostiene

Hasta el final,

¿Qué haremos nosotros,

Simples productores de dolor

y rabia?

viernes, febrero 09, 2018

Absorbido

Siempre recuerdo ésta anécdota:

viajábamos y en la radio narraban

una noticia increíble de General Acha:

"Tras la derrota y eliminación de Boca por la copa Libertadores,

un hombre comenzó a golpear a

toda su familia y terminó preso".

-Venía la abuelita por el pasillo y PUM!

-Venía su mujer con la bolsa de agua caliente y PUM!

-Venía su hija y PUM!-

El hombre pasó toda la noche en el calabozo de la comisaría.

Al salir miró al único periodista presente a los ojos y le dijo:

"Fui absorbido (sic) por los marcianos. No sé lo que pasó".

Acto seguido:  PUM!... lo fajó al periodista también.




 

jueves, febrero 08, 2018

A la hora en que se dispara

La señal de angustia

La familia descanzaba

Al borde del lago:

"Queremos la paz";

Gritaron todos juntos

Mientras sus escopetas

Dormian sobre el tronco

Del árbol.

lunes, enero 22, 2018

La flecha envenenada

Hace tres meses que estoy llevando a mi perro Beto a la veterinaria. Un día, una mañana de luz, apareció caminando como si tuviera 108 años de edad. Arrastraba las piernas con mucho esfuerzo, le costaba sentarse. Beto es un intento de coli, muy hermoso, con un pecho blanco que brilla. Es tan hermoso que la mayoría lo confunden con una perra. Tiene la habilidad de salir a pasear sólo, le abro la puerta a la mañana bien temprano y sale, da una vuelta manzana y después vuelve a casa.

El primer día que lo llevé a hacerlo ver, tenía 40 grados de fiebre y una infección urinaria, que hizo que las cuatro patas se le hincharan de una forma extraordinaria. Entonces comenzó el derrotero de las pinchaduras. La zona de la próstata es complicada y darle cuatro pastillas a un perro es realmente difícil. Por eso tuve que empezar a llevarlo día por medio a ponerle la vacuna. Primero te abren la puerta con un portero eléctrico, después hay que atravesar el pasillo minado de producto balanceado, para llegar a una sala de espera repleta de gente con otros perros. Hay que sentarse y saludar, ser amable, y hasta intercambiar alguna palabra! En esos momentos mi perro no sabe bien qué le pasa. no sabe si mover la cola, si comerle el brazo al tipo de al lado. En fin, pinchazo, dos preguntas, y salimos de ahí más empobrecidos que nunca. Cada pinchazo sale una fortuna.

Lo cierto es que Beto es una especie de montaña rusa. Un día amanece excelente, con buen estado de ánimo, otro día parece un veterano de guerra, al borde del abismo. Cuando estamos sentados esperando para que nos atiendan pienso en la fábula de la flecha envenenada. Es quizá una ley, si llevas más de cuatro veces a tu perro al veterinario en el mes, la flecha envenenada comenzó a funcionar.


martes, enero 02, 2018

Calle-George Oppen


Ah, ésos son los pobres,
Ésos son los pobres—
Bergen Street.
Humillación,
Adversidad…
No es que sean muy buenos entre ellos;
No es eso. Quiero
El final de la pobreza
Tanto como todos
En nombre de la inteligencia,
‘La conquista de la existencia’—
Se ha dicho, y es cierto—
Y esto es verdadero dolor.
Más aún. Es terrible ver a los niños
Las honradas pequeñas;
Tan buenas, esperan ser tan buenas…

domingo, diciembre 24, 2017

sábado, diciembre 16, 2017

Olvido-José Villa

Olvido

Te veo
y es como si viera
un pedazo de cartón
o un mueble
o una piedra

Te veo
allí
en la cocina
preparando tu famoso
espaghetti a la boloñesa
o en la cama
poniéndote crema en las piernas

y,
por más que intento
te juro
que ya no consigo recordar
ni que me maten
qué coño fue lo que te vi
aquella aciaga noche de octubre
hace 2 años
cuando conocí
a la mujer
más bella
del mundo

José Villa